
La jornada de ayer en la Bundesliga supuso el
regreso de dos de las grandes estrellas del balonmano europeo tras muchos meses sin pisar una cancha por lesión,
Kim Andersson y Michael Knudsen se visitieron de corto en la tarde de ayer en las cómodas victorias de Kiel y Flensburg ante Hannover y Balingen respectivamente, anotando dos goles cada uno de ellos.
Ocho meses ha necesitado el lateral sueco del Kiel para recuperarse de la
grave lesión de rodilla derecha sufrida en el mes de abril cuando se esperaba que pudiera comenzar la temporada con el Kiel en septiembre. El daño sufrido en el
cartilago de su rodilla era mucho mayor del esperado y
el internacional sueco llegó a preocuparse incluso por su futuro deportivo. Finalmente ayer
se vestía de corto en el Sparkassen Arena para anotar dos goles y comenzar a coger ritmo de competición. Ahora solo queda la incógnita de la evolución del jugador de cara a su posible presencia en el
Mundial que su pais, Suecia, organiza en enero aunque desde los servicios médicos del Kiel se dejó claro que era muy precipitado y arriesgado que pudiera participar.

El caso de
Michael Knudsen ha sido aun más duradero que el de Andersson,
el pivote danés no disputaba un encuentro con el Flensburg Handewitt desde el 29 de diciembre de 2009 tras la recaída de su lesión de rodilla sufrida en el Europeo de Austria y sus problemas en la mano derecha. Esta lesión produjo
tiranteces entre Flensburg y Federación Danesa por los excesivos minutos del pivote en el Europeo al que llegaba tocado.
La presencia de
Knudsen en Suecia también parece complicadísima según ya ha confirmado el seleccionador Ulrik Wilbek, que se conformaría con tenerle entre los jugadores de reserva para una puntual participación. La opinión del
Flensburg es bastante clara en este aspecto,
no quieren que Knudsen dispute el Mundial, y tras un año entero lesionado es poco probable que el propio jugador fuerce la situación. A parte que tampoco va a llegar en las mejores condiciones posibles...