El balonmano portugués está en pleno conflicto desde el polémico duelo que enfrentó a Oporto con el Sporting de Lisboa el sábado. Un grave incidente en el vestuario de los lisboetas obligó a Ricardo Costa y al pivote Christian Moga a recibir atención médica y perderse el partido. 

Oporto y Sporting CP se enfrentaron el sábado en el Dragão Arena de la ciudad portuense en el primer partido de la fase por el título en la liga portuguesa, y que acabó con victoria de los lisboetas por 30-33, dejando muy encarrilado el título para los lisboetas.

Un partido que se ha visto envuelto en una gran polémica por lo sucedido en los instantes previos al encuentro. El Sporting alertó de un fuerte olor en su vestuario que causó problemas a varios de sus jugadores y miembros del staff técnico.

El fuerte olor, similar al amoniaco según algunas fuentes, provocó malestar en varios jugadores y obligó a que el técnico Ricardo Costa y el pivote Christian Moga fueran atendidos por los servicios de emergencias desplazados en el pabellón.

El incidente retrasó el partido quince minutos, aunque finalmente el Sporting CP saltó a la pista y disputó el partido si bien con las ausencias de su entrenador y de uno de sus especialistas defensivos.

El cruce de acusaciones entre ambos equipos fue instantáneo, con el Sporting CP denunciado la grave situación sufrida por sus jugadores y el Oporto negando los hechos y acusando a los lisboetas de insinuaciones graves y sin fundamento.

Sin embargo los delegados de la federación portuguesa de balonmano confirman la versión del Sporting. Tras haber sido alertados por el equipo lisboeta de la intoxicación que estaba sufiendo parte de su equipo ambos delegados bajaron al vestuario y sufrieron ellos mismos molestias por el fuerte olor. Esta situación hace más que previsible una sanción de la federación lusa al Oporto.

Duro comiunicado del Sporting contra el Oporto

Un comunicado que no solo responde a lo sucedido el sábado, el equipo lisboeta acusa al Oporto de reiterados compartamientos antideportivos en los últimos años y pide sanciones ejemplares.

"El Sporting Clube de Portugal considera absolutamente repugnantes las sucesivas acciones que el FC Porto ha venido protagonizando en los últimos tiempos y solicitará, con carácter de urgencia, una reunión con la ministra de Cultura, Juventud y Deporte. No es posible seguir asistiendo a esta vergonzosa, reiterada y deliberada sucesión de comportamientos sin que ello acarree consecuencias inmediatas y ejemplares.

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Es esencial que quienes regulan el deporte en Portugal adopten una postura firme e implacable y sancionen, con toda severidad, estos comportamientos indignos, que ya superan los límites de lo admisible en un estado de derecho.

Si aún subsistía alguna ilusión ingenua de que las prácticas oscuras del pasado habían sido erradicadas, la realidad se ha encargado de destruirla de forma brutal e inequívoca. Lo que hoy se observa no es solo una repetición: es una escalada refinada. Más vil, más ruin y aún más indescriptible que los episodios más negros que han mancillado el deporte portugués.

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El capítulo más reciente de esta inaceptable cadena de episodios alcanza un nivel que supera todos los límites: un vestuario con un olor tóxico e intenso que afectó al estado físico de los jugadores y del cuerpo técnico del equipo de balonmano. Esto no solo es lamentable, es delictivo.

Ante esta situación, el Sporting CP manifestó su oposición a la celebración del encuentro, teniendo en cuenta que el equipo se encontraba privado de su entrenador y de uno de sus jugadores. Aun así, se le informó formalmente de que se daban las condiciones necesarias para que el partido se celebrara, por lo que se vio obligado a saltar al campo, lo que hizo bajo protesta.".