El SC Magdeburgo se ha impuesto por 36-32 al Füchse Berlin en el primer duelo de la temporada 26/27 entre ambos equipos en la Bundesliga. Un partido muy intenso e igualado que ha vuelto a caer del lado del Magdeburgo a pesar de la gran mejora de los berlineses con respecto a la final de la Supercopa hace un par de semanas.

La segunda jornada de la Bundesliga ha deparado el primer gran choque entre los dos equipos más dominadores de los últimos años en Alemania, un partido precedido por la final de Supercopa hace apenas quince días en la que el Magdeburgo había arrollado a los berlineses por 38-31 siendo muy superiores.

El equipo de Nikolej Krickau se ha presentado en el GETEC Arena ofreciendo otra cara, con muchas variantes tácticas como el 7 contra 6 de salida, o cambios defensivos a 5:1 con Aitor Ariño de avanzado entre otros.

El Magdeburgo ha empezado mandando en el marcador gracias al buen hacer de Matej Mandic en portería y del siempre brillante Gisli Kristjansson hasta doblar el marcador a los berlineses, 6-3, con Matthes Langhoff como gran protagonista ofensivo.

Las defensas se imponían a los ataques, Lasse Ludwig entraba en juego mejorando los números de Mandic en la portería contraria y el plus defensivo de la pareja Marsenic - Simak permitían a Füchse Berlin dar la vuelta al marcador con un parcial 2-6. Y eso que Mathias Gidsel seguía más centrado en la generación que en lanzar a portería.

El genio danés anotaba su primer gol, un golazo además, para poner el 8-9 y adelantar por primera vez a los suyos, y Füchse Berlin jugaba sus mejores minutos del partido. Un gran Tobias Grondahl en la dirección, jugador muy desaprovechado la pasada temporada por Krickau, y ventajas de hasta tres goles en el marcador. 

La reacción final del Magdeburgo ha permitido a los de Bennet Wiegert marcharse tan solo uno abajo al descanso, 13-14, forzando además la tarjeta roja directa a Frederik Simak.

En la reanudación ambos equipos han cambiado sus porterías. Dominik Kuzmanovic ya había relevado a su compartriota Mandic, que más allá de su gran arranque no había vuelto a parar ningún balón y Andreas Palicka salía como de habitual revulsivo tras el descanso.

Los de Wiegert han comenzado a imponerse a nivel ofensivo gracias al trio Gisli KristjanssonMagnus Saugstrup y Albin Lagergren, jugando todo el partido ante la baja de Omar Magnusson, y varias paradas de mérito de Kuzmanovic les ponían con la máxima de seis goles en el marcador, 26-20.

Lasse Ludwig regresaba para suplir a un Palicka que tan solo había parado un balón, y el ímpetu de Mathias Gidsel, 7 goles y 6 asistencias, y el gran trabajo de Mijajlo Marsenic en seis metros han permitido a los berlineses seguir con opciones y llegar a ponerse a tres goles.

Sin embargo el Magdeburgo ha mostrado su solidez en el tramo final de partido, a pesar de haber perdido a Gisli Kristjansson por roja directa por atropellar a Leo Prantner en un lanzamiento desde el extremo.

Victoria por 36-32 para un Magdeburgo que está un peldaño por encima de este Füchse Berlin, al que le espera un año muy complicado por delante hasta la llegada de Pytlick y Mem el próximo verano.

Por parte del Magdeburgo Magnus Saugstrup y Albin Lagergren han sido los máximos goleadores con 7 tantos, uno más que Felix Claar. Por parte del Füchse Berlin Mathias Gidsel ha finalizado también con 7 tantos en un buen sprint final, uno más que Marsenic y Matthes Langhoff.