El Industria Kielce ha sorprendido al Orlen Wisla Plock en el primera partido de la final de la liga polaca al imponerse a domicilio por 25-30 al equipo que dirige Xavi Sabaté, que cuenta con factor cancha a favor.

A las órdenes de Krzysztof Lijewski, tras la sorprendente salida de Talant Dujshebaev, el Industria Kielce sentenció el partido en una gran primera parte que finalizó con un demoledor 11-19 a su favor.

Muy poco acierto ofensivo para los de Xavi Sabaté, y una decisiva tarjeta roja directa al pivote avilesino Abel Serdio en el minuto 21 que condicionó el juego y la defensa de los locales, en un encuentro con muchas exclusiones como es costumbre en las Holy War.

La reacción de Orlen Wisla Plock en la segunda parte no fue suficiente a pesar de haber reducido la diferencia de una máxima de diez goles a cinco, con Lijewski obligado a llamar al órden a sus jugadores.

Industria Kielce mantendría la renta siempre por encima de esa barrera de cinco goles, buen partido de Alex Dujshebaev y Piotr Jedraszczyk, y se llevaría una victoria sorprendente dada la situación de ambos equipos y lo ocurrido en las últimas semanas.

El fin de semana el Industria Kielce tendrá la oportunidad de proclamarse campeón de la Orlen Superliga polaca si vence en el Hala Legionow el segundo partido de la final. Mucha presión para el Orlen Wisla Plock de Xavi Sabaté, que tiene que ganar sí o sí para forzar el tercer partido.