
El joven portero danés
Niklas Landin ha sido una de las sensaciones del torneo junto a su compañero de selección
Mikkel Hansen, aunque éste ya comenzaba como líder de Dinamarca. El
meta del Bjerringbro-Silkeborg, de 22 años, ha confirmado en el
Mundial de Suecia que está a la altura del brillante futuro que tanto se le ha augurado en las últimas temporadas.
Landin comenzaba el Mundial con la difícil tarea de sustituir al
retirado(de la selección) Kasper Hvidt, un auténtico
icono del balonmano danés de la última década y uno de los mejores guardametas del mundo.
Antes del comienzo se sabía que una de las claves del posible rendimiento de la selección danesa en el Mundial era la actuación del joven
Niklas Landin asumiendo el papel de portero titular y aportando el plus de
rendimiento que
Kasper Hvidt ha proporcionado a Dinamarca en los últimos años.
Una vez finalizado el mundial se puede decir tranquilamente que
el portero del Bjerringbro-Silkeborg va camino de convertirse en uno de los
porteros más dominadores de los próximos años, aunque aun necesita tiempo.
El rendimiento de
Landin no ha sido excesivamente regular pero sí
puntualmente abrumador, como en las
semifinales ante España o ayer en la
final ante Francia donde alentó en los últimos minutos la remontada danesa cuando tenía la final muy cuesta arriba.
A sus 22 años ha mostrado su
solvencia en la fase final de un Mundial y que es un portero de garantías en los momentos decisivos, algo fundamental. Tiene todo el futuro por delante y de momento a
Johan Sjöstrand(solo un año más que Landin) como su
gran rival en años venideros.